| PAISAJES MITICOS:
Noia, Castro Baroña, Dunas Corrubedo, Curota, Pobra do Caramiñal
La comarca del Barbanza es una tierra de fuertes contrastes dividida por la sierra de O Barbanza, un enorme bloque de granito que se mete en el mar separando las Rías Baixas de Muros-Noia de la de Arousa. En un espacio relativamente pequeño, esta zona concentra importantísimas zonas de interés paisajístico, ecológico y arqueológico.
El paisaje, de formas rotundas y salvajes en sus montes, que son balcones privilegiados sobre las Rías Baixas, da paso a extensos arenales blancos y lagunas en su costa, destacando por su importancia natural el complejo dunar de Corrubedo, que incluye las lagunas de Carregal y Vixán. Está además jalonado por monumentos megalíticos y prehistóricos, como el espectacular castro de Baroña, y por villas marineras con pasado medieval. En la sierra de O Barbanza, miles de caballos y vacas viven en total libertad, en contacto con la naturaleza y el viento del mar.
Ría de Muros y Noia
Las rocas graníticas condicionan la mayor parte de los paisajes naturales de esta ría, como queda patente en la península acantilada del castro de Baroña, en la margen meridional, y en el monte Louro, en la septentrional, que es uno de los montes más bonitos de Galicia, y protege, cual bastión defensivo, las transparentes aguas y los extensos arenales de esta ría.
Ría de Arousa
La más extensa de las Rías Baixas remata por el norte, con la brusca sierra de O Barbanza, mientras que por el sur la bordean las tierras de perfiles suaves de la península del Salnés. La salpican numerosas islas e islotes de extraordinaria belleza, destacando la de Sálvora en su entrada, la de Arousa, en su sector central, y la de Cortegada en su fondo, casi en contacto con la desembocadura del río Ulla.
La ría tiene un perfil sinuoso, con numerosas ensenadas, calas y pequeñas penínsulas que favorecieron el asentamiento de un rosario de villas marineras. La amplitud de la ría propició que desde antiguo fuera una vía abierta al comercio, pero también a las invasiones medievales de normandos y árabes, de cuya presencia son testigo las defensivas Torres del Oeste, en Catoira. Según la leyenda, por esta ría llegó hasta Padrón, población situada en el vértice de la ría, la barca que transportaba las reliquias del Apóstol Santiago.
Noia
Situada en el fondo de la ría de Muros y Noia, esta población fue importante en la historia de Galicia, y conserva todavía un interesante casco antiguo de origen medieval. En la villa hay dos templos que figuran entre los más importantes de la arquitectura gallega: Santa María A Nova (s. XIV), que contiene interesantes lápidas gremiales, y San Martiño (s.XV). Destaca también el de San Francisco y, en cuanto a espacios urbanos, la rúa de O Curro, con la Casa de la Escuela de Gramática.
Castro de Baroña
'Castro' es el nombre que recibe un tipo de poblamiento característico, defendido por parapetos y fosos, que existió en el noroeste de la Península Ibérica y particularmente en Galicia, desde la Edad del Hierro hasta muy avanzada la romanización. Las viviendas que más comúnmente se relacionan con los castros son de una típica forma circular, similares a las famosas 'pallozas'.
El Castro de Baroña es espectacular porque se encaja de proa en el mar. Situado sobre una península que sólo se une a tierra por un pequeño istmo de arena, esta ubicación y su buen estado de conservación, lo convierten en uno de los más hermosos e impactantes escenarios de la cultura 'castrexa'. El Castro está declarado Patrimonio Artístico Nacional.
Dolmen de axeitos
El Dolmen de Axeitos, llamado popularmente Pedra do Mouro ('piedra del moro') lleva con nosotros 4.000 años. Tuvo, como todos los monumentos megalíticos de este tipo, uso funerario. El dolmen estaba oculto bajo un túmulo de tierra y tenía un pasillo de entrada, que desapareció, orientado hacia el sol naciente.
Dunas de Corrubedo
La gigante duna móvil de la playa de Corrubedo, formada por un conjunto de dunas continuamente remodeladas por el viento, es única en el litoral de Galicia por tamaño - alcanza un kilómetro de largo y puede llegar a los quince metros de alto-, y porque a ella la acompañan dos lagunas: una de agua dulce (Vixán) y otra de agua salobre (Carregal), que componen una zona de marismas de alto interés natural.
En la cércana playa de O Vilar, el Centro de Recepción de Visitantes 'Casa da Costa', unido al Centro de Interpretación del Ecosistema Litoral Gallego, cuentan con abundante información de este entorno natural protegido.
Ribeira
Santa Uxía de Ribeira, ciudad de extraordinaria pujanza económica basada en la importancia de su puerto pesquero, conserva todavía algunos restos de la vieja villa marinera que fue.
A Curotiña
A 368 m sobre el nivel del mar, la cumbre Curotiña es el mejor lugar para tener una pespectiva casi aérea de las Rías Baixas y, en días claros, incluso hasta Portugal. Desde allí se comprueba la serenidad característica de las rías mientras, a nuestros pies, barcos, bateas y pueblos marineros parecen figuras de una enorme maqueta. Y, pastando aquí y allá, los caballos salvajes de O Barbanza, los verdaderos señores del paisaje.
Pobrado Caramiñal
Villa señorial resultado de la unión de dos poblaciones anteriores, que al hermanarse compusieron el topónimo de esta población. Tiene casas blasonadas y castillos como las Torres de A Xunqueira. Flota sobre la villa la sombra de Ramón María del Valle-Inclán (1866-1936), uno de los principales literatos de Galicia -autor de obras como Tirano Banderas, Sonatas, Luces de Bohemia o Divinas Palabras-, que tiene aquí su museo . Es muy coqueta su alameda, orgullo de sus habitantes.
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